El campo de golf multado por el Gobierno puja por el agua de su depuradora
La Confederación Hidrográfica ha sacado un concurso público para adjudicar cada año 250.000 metros cúbicos de caudales.
El campo de golf La Marquesa de Rojales, que ha sido sancionado recientemente por el Consejo de Ministros con una multa 300.000 euros por utilizar agua para riego sin concesión tras un expediente abierto por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), está pujando en estos momentos por adjudicarse el aprovechamiento de los caudales procedentes de su depuradora, según los datos recabados por este periódico. Se da la circunstancia de que para esta concesión puja como “rival” con la Comunidad de Regantes Riegos de Levante Margen Derecha. Concretamente, ambas sociedades, la mercantil y la agraria, se van a disputar la concesión de las aguas residuales depuradas procedentes de la estación tratamiento de Lo Pepín (Rojales).
La CHS ha publicado el anuncio del procedimiento para la concesión de estos caudales al que se han presentado estos regantes y la empresa que gestiona el campo de golf, situado en la macrourbanización de Ciudad Quesada de Rojales. Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Segura indicaron a este periódico que esta resolución del Consejo de Ministros no condiciona negativamente la petición que la misma sociedad ha hecho para hacerse con la concesión de esos caudales.
Aprovechamiento
Los regantes piden un aprovechamiento de 250.000 metros cúbicos anuales para el riego de una superficie de 3.435 hectáreas, mientras que la empresa del golf, que figura oficialmente como Country Club La Marquesa y El Dorado de Europa SL, solicita otros 275.000 metros cúbicos para regar 42 hectáreas. Es decir, prácticamente la misma cantidad de agua para superficies muy dispares.
La Ley de Aguas da prioridad en la concesión de aguas depuradas a las solicitudes que presentan los regantes frente a otro tipo de peticiones, aunque atendiendo siempre a los recursos que ya tengan autorizados previamente los agricultores.
Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Segura indicaron que la mayoría de los casos de petición de este tipo de concesiones en otras zonas de la cuenca -como el campo de Cartagena en la que entran en conflicto los intereses de agricultores y campos de golf- se está resolviendo con acuerdos previos. Estos conciertos entre ambas partes evitan que las concesiones de la CHS se otorguen en su totalidad a un solo peticionario y, consecuentemente, los solicitantes que no han sido atendidos inicien actuaciones judiciales para reclamar sus derechos.
Por el mango
Sin embargo, en esta “competición” en Rojales por dedicar el agua a la agricultura o al sector turístico residencial los responsables del campo de golf tienen la sartén por el mango puesto que son los que construyeron y gestionan la depuradora de Lo Pepín, según las mismas fuentes. A cambio de obtener parte de los caudales podría ofrecer estos recursos hídricos con un tratamiento terciario sin gasto alguno para los agricultores. Y es que Lo Pepín tiene capacidad para dar un tratamiento terciario a 600.000 metros cúbicos, lo que le permite obtener la calidad y cantidad que exige la demanda de los campos de golf. Unos recursos terciarios muy apreciados por los agricultores, que, normalmente, deben enfrentarse a un suministro de escasa calidad.
Ni el Ayuntamiento de Rojales, que podría regar sus jardines con reutilizando estos recursos, ni el juzgado Privativo de Aguas de Rojales, con miles de agricultores y cientos de hectáreas de cultivo y que deben conformarse con las concesiones de riego tradicional del Segura para abastecer sus campos, han presentado solicitudes para quedarse con la totalidad o parte de esos recursos, a pesar de que tienen derecho a solicitarlos.
fuente/diarioinformacion.com/